También denominado paradigma cuantitativo, empírico-analítico, racionalista, es el paradigma dominante en algunas comunidades científicas. Tradicionalmente la investigación en educación ha seguido los postulados y principios surgidos de este paradigma.
En el ámbito educativo su aspiración básica es descubrir las leyes por las que se rigen los fenómenos educativos y elaborar teorías científicas que guíen la acción educativa.
Como señala Popkewitz (1988), este enfoque se puede configurar a partir de cinco supuestos interrelacionados:
a) La teoría ha de ser universal, no vinculada a un contexto específico ni a circunstancias en las que se formulan las generalizaciones.
b) Los enunciados científicos son independientes de los fines y valores de los individuos. La función de la ciencia se limita a descubrir las relaciones entre los hechos.
c) El mundo social existe como un sistema de variables. Éstas son elementos distintos y analíticamente separables en un sistema de interacciones.
d) La importancia de definir operativamente las variables y de que las medidas sean fiables. Los conceptos y generalizaciones sólo deben basarse en unidades de análisis que sean operativizables
El Positivismo contemporáneo se adhiere, según Landshere (1982) a los principios fundamentales.
-La unidad de la Ciencia.
-La metodología de la investigación debe ser de las ciencias exactas, matemáticas y físicas.
-La explicación científica es de manera causal en el sentido amplio y consiste en subordinar los casos particulares a las leyes generales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario